Me preparo un café
respiro profundo
es una mañana fría.
Me siento en un rincón y me pongo a llorar desde las imágenes pasadas y las que vendrán, de los malos recuerdos y lo que me espera, lo que me angustia.
Sin embargo en ese instante apareces tú, bella, radiante.
entre el pasillo de nuestra casa, como un ángel en despertar, con tu cabello enredado y tus ojitos de almendra, semi abiertos. Entonces corro como un niño ante tus brazos, beso tu frente, tomo tu mano, y te llevo a nuestro sofá para cobijarme entre tus pechos y mirar tu rostro de niña.
Me detengo. y espero tu consuelo, como queriendo sentir que todo estará bien, que todo pasará y que sencillamente estás ahí.
Siento que no hay nada es más importante que estar junto a ti,
cobijarme entre tus brazos, con mis lagrimas en las tuyas ante el ruido de los espejos que las ramas rozan con el viento de este invierno frío.
Tímidamente me acerco a tus oídos para decirte en silencio que lo terrible no es nada si tú estas a ahí, a mi lado, conmigo...

Comentarios recientes
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años